
Las inundaciones del 29 de octubre han generado fuertes críticas al Ayuntamiento de Paiporta y al presidente de la Generalitat, Carlos Mazón, por su falta de reacción y descoordinación.
Mientras en Utiel la primera llamada de emergencia se produjo a las 14:30, Paiporta tardó cuatro horas en alertar sobre el desbordamiento de su barranco.


A pesar del peligro, el ayuntamiento no cerró los centros educativos, exponiendo a alumnos y docentes. En cambio, Torrent sí tomó medidas preventivas. Desde el consistorio justifican su actuación alegando que «se actuó conforme a los protocolos», pero muchos vecinos consideran que la respuesta fue negligente y tardía.Por otro lado, Carlos Mazón no llegó al Cecopi hasta las 20:28, cuando ya se habían recibido más de 16.000 llamadas al 112. Su retraso ha sido duramente criticado, ya que se esperaba una gestión más ágil y eficaz desde la Generalitat. La falta de previsión y coordinación ha generado indignación entre los ciudadanos, que denuncian una respuesta inaceptable ante una emergencia anunciada.